Dificultades de “posguerra”

El embajador de Azerbaiyán lamentó la negativa de Armenia a entregar el "mapa de las minas"

Rashad Aslanov en el aire de Cadena Radial NOVA.
Rashad Aslanov en el aire de Cadena Radial NOVA.
Antigua república soviética.
Antigua república soviética.

El Embajador de la República de Azerbaiyán, Rashad Aslanov, dialogó al aire de la 88.5 en una extensa entrevista en la que se abordaron ejes tales como: aspectos culturales, religiosos y deportivos de su Nación; los lazos comerciales con Argentina; la guerra con Armenia y los aspectos que quedan en la actualidad; entre otros puntos de relevancia.

Con la ocupación de Azerbaiyán en el mapa, el líder diplomático describió aspectos de preponderancia tanto en el plano de lo comercial como turístico y las posibilidades económicas, dando características que posicionan a la tierra que alberga alrededor de 10 millones de habitantes como “zona estratégica”.

La situación pandémica también fue desarrollada por el embajador, quien especificó que “desde el 10 de junio se aprobó caminar en la calle sin barbijo pero en lugares cerrados es obligatorio”, al tiempo que destacó que “tenemos un proceso muy fuerte de vacunación con más de tres millones de ciudadanos ya vacunados y es importante que la gente se cuida mucho”.

En el plano de los vínculos y relaciones con los Estados, Aslanov remarcó que “siempre tenemos buenas relaciones con Rusia, con Georgia, tenemos fraternidad con Turquía, relaciones históricas con Irán”, al tiempo que luego recordó el conflicto con Armenia.

En este sentido, hizo la historia: “Tuvimos conflictos con nuestro vecino Armenia hace 30 años porque cuando Azerbaiyán recuperó su independencia, en los años 90, en el territorio de Karabaj, vivían armenios de origen, con los azerbaiyanos. Tuvimos un movimiento separatista, limpiaron la población azerbaiyana y tuvimos más de un millón de refugiados y desplazados”.

Y prosiguió: “Luego de 30 años de negociaciones que no resultaron a pesar de los instrumentos internacionales, incluyendo la intervención de la ONU, el 27 de septiembre para responder al ataque que tuvimos Azerbaiyán tomó una operación contra ofensiva y logramos recuperar territorios que quedaban bajo ocupación”.

Actualmente, el territorio se encuentra en “una situación de posguerra”, tal cual lo determinó el embajador de Azerbaiyán; añadiendo que “estamos ahora haciendo operaciones con el fin de limpiar las minas porque quedo un territorio completamente contaminado” con estos artefactos explosivos. Y graficó: “cada 50 centímetros podemos encontrar una mina”.

Desde el 10 de noviembre, fecha que se establece como fin del conflicto bélico, hasta la actualidad, Aslanov informó que se perdieron más de 145 vidas producto de la explosión de las minas: “Los civiles que dejaron sus casas en ese territorio querían regresar y ver”.

De igual manera, remarcó que “para recuperar tenemos que entrar y tenemos problemas con las minas y lamentablemente no podemos recibir el mapa de las minas de Armenia que va a facilitar que la gente pueda regresar y construir sus casas de nuevo”.

Semanas atrás, integrantes de un equipo de periodistas de la agencia estatal de Azerbaiyán “agarraron minas y fallecieron. Ahora el periodismo se convirtió en una de las profesiones más peligrosas del mundo porque esa gente quería mostrar qué pasó ahí, pero lamentablemente perdieron la vida”.

Más allá de la historia y el contexto de posguerra, los azerbaiyanos día a día disfrutan de su cultura, el arte, los museos, las exquisitas alfombras por las que son destacados, el petróleo para los tratamientos de belleza y, como no puede faltar, el deporte.

Se destacan en competencias olímpicas, pero también está la incidencia de la Fórmula Uno, el polo o el fútbol, donde hay un claro cruce con la Argentina.

“Además, es un país de ajedrez, tenemos ajedrecistas que están dentro de los mejores del mundo inclusive en el top cinco y cada año tenemos eventos dedicados al ajedrez y desde Argentina tuvimos visitas”, relató el embajador.

Los lazos con la Argentina están marcados por la intención del intercambio cultural, pero se fortalecen también los vínculos comerciales, además de intercambios culturales y educativos.

En este sentido, el diplomático señaló que “hay una diversidad de productos. Estamos tratando de hacer vínculos directos con Argentina. Desde Tucumán importamos limones; cerezas de Río Negro; de Tierra del Fuego mariscos y carne de la Patagonia”, incluyendo también medicamentos.

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