La autopsia realizada al cuerpo de Kevin Martínez —el adolescente de 15 años oriundo de Chascomús que murió tras accidentarse en moto y luego ser golpeado por Leandro Edgardo Marzzellino— aportó un dato central para la investigación: la lesión más grave fue una “fractura múltiple de cráneo” compatible con un impacto de alta intensidad. Para la fiscalía, la causa de muerte fue el accidente y no la agresión posterior.
Según informó el sitio Infobae, el informe médico-legal describió que el joven presentaba “politraumatismos de importancia”, principalmente en el tórax, con un sangrado relevante en esa zona. Sin embargo, los forenses ubicaron como lesión determinante la fractura de cráneo, a la que consideraron “idónea para producir la muerte”. Sobre el mecanismo, la autopsia indicó que era compatible con “el choque con o contra una superficie animada de velocidad y masa”, una formulación que, en el contexto del caso, apunta al impacto del siniestro vial.
El caso ocurrió el martes 12 de mayo, cuando Kevin se trasladaba en una Honda XR 150 junto a otro adolescente de 17 años y chocaron contra un Ford Ka blanco. Después del impacto, mientras permanecía herido en la calle, fue golpeado en la cabeza por Marzzellino. Dos días más tarde, murió en un hospital de la Ciudad de Buenos Aires. Esa secuencia —el choque, la caída y la agresión posterior— quedó en el centro del reclamo de su familia.
“La muerte de Kevin es producto de los golpes que recibió en el piso. Es claro, son contundentes las imágenes”, aseguró el abogado de los familiares, José Equiza.