SALTO, Marzo 25 (Por Valeria Vizzón, de la redacción de www.SaltoCiudad.com) Sus primeros recuerdos relacionados con la política lo remiten a su infancia y las extensas charlas que se daban en su casa: una parte defendía al peronismo, la otra, a los radicales. El 73 lo encontró estudiando medicina en Rosario, donde votó a Héctor Cámpora, festejó las elecciones del 11 de marzo y la asunción del 25 de mayo. En el 78, durante la dictadura, terminó la facultad. 1983 y el regreso de la democracia lo vivió en Inés Indart, donde votó a Oscar Alende y no se entusiasmó con el discurso alfonsinista. La actividad sindical dentro de la Asociación Médica de Rosario fue el puntapié de lo que sería luego su participación gremial en el Hospital Municipal de Salto. En una extensa charla, Edgardo Burgos habló de esto y mucho más: el peronismo, Elisa Carrió, el ejemplo de Uruguay, y su futuro político. Burgos está de regreso.
¿Cuándo lo decepcionó el Peronismo?
A mí me decepcionó el día que Juan Perón lo nombró a López Rega. Cuando vuelve al país, pensé que se resolvía todo. Y no sólo no se resolvió sino que convalidó a lo peor del peronismo. Y se vino una noche negra. En el 75 murió mucha gente, recuerdo todo los que se murieron. Fueron años terribles.
¿Lo entusiasmó el Alfonsín de 1983?
No. Yo voté al PI, a Alende, que también me decepcionó. No me sedujo nunca, es más yo lo veía a los jóvenes de la la Coordinadora Nacional, y yo a muchos de ellos como el “Changui” Cáceres los conocía de Rosario. Y no les creía. Aunque sí reconozco que había gente muy valiosa en el radicalismo, y creo que hoy en día Alfonsín es un personaje respetable. Sí apoyé el Juicio a las Juntas.
¿Observa alguna similitud entre la “La Coordinadora” del radicalismo y “La Cámpora”?
En lo único que se parecen es en la desesperación por ocupar cargos en el Estado. Creo que en aquella época era así, y ahora es igual. Con la plata ajena cualquiera es vivo.
A raíz de lo que está describiendo, imagino que siempre ha tenido la postura de que sería bueno para nuestro país salir del bipartidismo. ¿Cuál es su postura?
El discurso de la derecha es ese: hay que volver al bipartidismo. Elegir entre las dos variantes de la derecha. Ese es el bipartidismo que te plantean.
¿Qué dirigente lo representa?
Hay varios. Lo que pasa es que hay un proceso que se va a empezar a dar, de integración de ideas. Es un proceso en el que todos los que formen parte van a tener que estar de acuerdo. Es algo que se gesta, se desarrolla y no tiene un plazo determinado. Tenemos que terminar con este cortoplacismo, porque no tenemos un plan en Argentina. Hay que escribirlo, estar de acuerdo y discutirlo.
¿Piensa que Binner puede encabezar ese proyecto?
Yo creo que sí. Tiene ética, trayectoria, conducta y que puede dar testimonio de lo que dice. Tiene un problema que es la edad. Pero yo te aseguro que Lifschitz –ex intendente de Rosario y actualmente senador provincial- tiene tanta solidez y lucidez como Binner. Y también hay otros que pueden llegar.
¿Qué opina de la unión de ‘Pino’ Solanas y Elisa Carrió?
Yo creo que algunas cosas en común tienen pero no resisten el archivo individual entre ellos. Porque no puedo hoy decir hablé mal pero ahora estamos juntos. Acá en Salto en ese aspecto hemos tenido conducta: a los que hemos cuestionado no nos hemos unido nunca. Creo que son dos buenas personas los dos, lo que no sé es si son capaces de sostener un proyecto. A mí me da la impresión que ninguno de los dos quiere hacerse cargo de un Ejecutivo. Que está bueno que sean legisladores, pero a ninguno le veo la ambición de querer gobernar la ciudad. No los veo con ganas de gestionar.
Ya dijo cuándo lo decepcionó Perón ¿Y Carrió cuando lo decepcionó?
No es que me decepcionó. Empecé a ver que iba hacia otro lugar. No me sedujo más. Empezó a decir “no tengo ideología”. Yo soy un hombre del 70 y creo que tenés que tener ideología. No puedo entender que alguien haga política sin ideología. Entonces no sos político; sos un invento mediático, representarás determinados intereses. Pero no sos político. Eso me molesta. En 2002 ella decía que era un partido de izquierda. Si el liderazgo se corre, se corre el eje. El eje se corrió en 2007. Muchos resistimos pero algunos planteamos algunas discusiones, replanteos hacia adentro. A mí me parece que no se puede decir que Pino no es buena persona, y decir que sí lo es Patricia Bullrich. Y decir que en cualquier momento que viene López Murphy, a uno lo agarra un ataque de pánico. Son cosas fundacionales, yo tengo que saber a dónde voy.
¿Uruguay y la experiencia del Frente Amplio sería un camino a seguir?
Tuve la suerte de ir a Uruguay. Eso seduce. Hay una ideología y un proyecto a largo plazo. Hay diferentes corrientes, hay debate, hay internas. Hay todo lo que uno quiere. Todo con lo que uno está de acuerdo. Yo vi como hacían una interna sin matarse, y después al día siguiente estaban trabajando todos juntos. En ese momento el candidato era Pepe Mujica. Eso es lo que nosotros tenemos que seguir.
¿Dónde está parado políticamente?
Sigo formando parte de un bloque que operativamente funciona en forma integrada. Nos respetemos ideológicamente, nos queremos, creo que esa integración se dio. Pudimos sostener este frente casi 4 años. Uno tiene que saber que se puede: todos con perfiles distintos. Tenemos un espíritu de integración, frentista, lo demostramos en 2009 y ha funcionado. Y puede seguir funcionando.
Entonces considera que se puede realizar un Frente de cara a las legislativas de este año…
Sí, y vamos a trabajar para eso.
¿El bloque que integra se renueva por completo? ¿Quiere renovar su banca?
Como bloque somos los que peor estamos. Haremos lo que decidan los compañeros.
¿Quiénes son “los compañeros”?
Vamos a ver, todos los que logremos pensar lo mismo. Gente que tenga una conducta, genta que sepa cuáles son sus frenos morales. Las cosas que te impiden hacer ciertas cosas. Esto en política se llama prácticas.
Yo tengo ganas de seguir en política, vamos a ver lo que dice el resto de la gente. Por ahí algunos quieren participar con su propia lista. Si se quiere dar una alternativa como la que se dio en 2011, nosotros vamos a respetar a todos pero creemos que ese es el camino de la destrucción. En 2011 cada uno jugó su juego, y ahí está el resultado. Y a la gente no le gustó, y la gente si acompañó en 2009.
Para lograr un frente es importante que desde cada partido dejen de lado aspiraciones individuales y se piense en pos de un objetivo en común
Sí y por eso digo esto, nosotros no vamos a forzar una situación. Si están todos de acuerdo iremos con lo mejor que tengamos.
Cuando fue Intendente, ¿tuvo alguna reunión con representantes del kirchnerismo que le ofrecieron pasarse a jugar con ellos?
Sí, esto fue así.
En ese entonces el kirchnerismo había realizado importantes reformas relacionadas con la Corte Suprema de Justicia, con los derechos humanos, con la economía. ¿Por qué no le interesó?
Si bien había medidas que nos habían gustado, había otras cosas que no: casos de corrupción, presiones muy fuertes, había negociaciones con un látigo en una mano y plata en la otra. Se domesticaba a todo el mundo, era un unicato y sigue siéndolo. Puntualmente, Randazzo me dijo “venite con nosotros porque si no nosotros te armamos un payaso, le ponemos un traje, le sacamos una foto con Cristina y te gana”.
¿Y ese payaso fue Migliaro?
No, para nada. No fue Migliaro. Si hubiera ganado otro que jugó para ellos, le hubiera dado la razón a Randazzo. Pero creo que funciona así, hay tipos en algunas ciudades que no pueden ser intendentes ni concejales. El peronismo algunos distritos los gana con el sello. En otros les cuesta más, tiene que haber alguien en frente.
¿Por qué piensa que ganó en 2003?
Porque la sociedad en ese momento estaba cansada de lo que tenía. Y no toda la sociedad, porque la otra alternativa tuvo muchísimos votos. En esa elección se polarizó: la gente nos vio como una alternativa. Yo creo que en ese momento la gente se cansó de eso, y dijeron vamos a probar con esto.
¿El peronismo da entonces algunas oportunidades?
Sí, de vez en cuando las da. Yo creo que este gobierno a todo nivel está dando oportunidades, hay un deterioro. Hay cosas de estos gobiernos que no están funcionando. En la provincia es claro, hace más de 20 años que gobiernan y de hecho acá en Salto es más o menos parecido.
Por un lado le dijo que no al Kirchnerismo, y ahora es la figura buscada por algunos referentes del Socialismo, de Unidad Popular, del GEN…
Son todos amigos, gente que conozco hace muchísimos años. No voy a renegar de nadie.
Concretamente ¿le gustaría ser concejal por otro período?
Eso lo van a decidir los compañeros. Todos los que integremos un frente que puede ser mini o mega. Pero vamos con espíritu frentista.
Pero usted ¿en qué partido se ve representando en ese frente?
Hay muchos buenos. Con algunos tengo más afinidad. En todos hay buenos muchachos, hay amigos de 30 años.
¿Con la Coalición Cívica?
En la Coalición tengo muchos amigos, por eso no voy hablar mal de la coalición. Por supuesto hay allí dirigentes que no me representan a mí ni a la gente. Pero yo tengo muchos amigos y los respeto. Lo aprecio a Toti Flores, a Adrián Pérez.
¿Y Víctor de Gennaro?
Es un dirigente interesante. Par mí es un mini Lula. Pero en este momento lo único que yo le veo que es focaliza demasiado en lo gremial oficial. Y lo que tiene que hacer es crecer más en lo político. Tener una base de sustentación más a amplia, en la sociedad en general. No se puede ser gobierno de un sindicato. Lula también partió de un sindicato y creció. Víctor tiene que convencer a sus compañeros más cercanos para abrir el juego. Es una persona decente, es un luchador.
¿Por qué cree que no se han construido viviendas en Salto?
Lo primero es que no tienen dónde hacerlas. Eso era lo que había que hacer. No se hizo. El segundo problema es que este gobierno no da señales claras de pertenencia. No se sabe dónde está. El grupo kirchnerista piensa que Brasca pertenece a Scioli. Desde el sciolismo piensan que pertenece a Kolina. Los de Kolina piensan que pertenece a la ortodoxia del peronismo y que está tratando de seducir Colli y compañía.
Todos piensan que está en otro lado pero nunca con ellos. Justamente todo lo contrario a todo lo que deberían hacer. El secreto del peronismo es que todos crean que sos de ellos. Siempre fue así. Pero este hombre ha dado las palmadas incorrectas y todos piensan que está con el otro. Entonces no le dan nada en ningún lado. Tiene enemigos íntimos en lugar de compañeros. Entonces le cuesta mucho lograr algo. Le han dado ese crédito de 9 millones. Fue un premio porque fue a Mercedes a participar del encuentro de La Juan Domingo. Y no es un premio, es un crédito. Es una masita que le dan por ir a poner la cara en la Juan Domingo. Pero quizás eso hizo que se le cerraran puertas en otros lugares que tal vez eran más importantes. Las casas no están, las cloacas no están, y tampoco la ampliación de la planta depuradora. Y está transformando esto en un municipio ingobernable en un par de años. Inviable por la cantidad de gente que incorporó a su planta.
¿Observa entonces diferentes líneas dentro del gobierno municipal?
Hay enfrentamientos irreconciliables de tres o cuatro líneas. Se sostiene porque hay que sostenerlo hasta las elecciones. Estos grupos tienen distintas pertenencias. El intendente se fue de vacaciones. Hay una sensación de que gobierna otro. El intendente se fue un mes y nadie se dio cuenta que no estaba. Volvió y tampoco nadie se dio cuenta. Entonces la gente no sabe quién es el que toma decisiones. Hay una sensación de que es otro el que toma decisiones. Hay una sensación de que se lo está sosteniendo de cualquier modo para pasar las elecciones. Y eso es mentirle a la gente. Porque la gente votó esa lista y es este el que tiene que terminar. Y no el sucesor. Una práctica corriente dentro del partido. La interna la dirimen en el gobierno, el sector que m aneja esta secretaria no tiene nada que ver con la otra. ES una gestión anárquica. No se sabe a dónde va, no hay plan, cada sector hace lo que quiere, y presiona para obtener algo y lucirse. Es autodestructivo. (www.SaltoCiudad.com)